Estado de derecho e infraestructura para recobrar turismo en Oaxaca

Alejandro Murat, el gobernador de Oaxaca, tiene un discurso diferente al de sus antecesores y está hablando de forma abierta sobre los problemas de esta entidad tan enredada que, como refiere la broma local, “hasta el queso lo hacen bola”.

Hace unos días estuvo en la Feria Internacional de Turismo de España (Fitur), en Madrid, y dedicó buena parte de su tiempo a dar entrevistas a medios internacionales en el recinto ferial y a conversar con los tour operadores.

Sin duda el tema más relevante para el futuro del turismo de esa entidad es la carretera de dos carriles que algún día conectará a la ciudad de Oaxaca con Huatulco y que Murat aseguró a este espacio que reiniciará su construcción en marzo y que después estará lista en un periodo de 12 a 18 meses.

La historia de esta obra de infraestructura es digna de una novel surrealista, comenzando porque en ésta última etapa la carretera ya tiene ocho años de estar parada según reconoce el propio mandatario.

Después de muchas anécdotas previas, la carretera fue adjudicada hace una década a empresas oaxaqueñas que después no tuvieron recursos para finananciarla.

Luego llegó la poderosa Ingenieros Civiles Asociados (ICA), de la familia Quintana, y tampoco pudo con el paquete, no sólo por malos manejos internos, sino porque además fue víctima de los chantajes de la Confederación de Trabajadores de México (CTM).

Murat asegura que miembros de esta organización laboral, se ligaron a la delincuencia organizada y, por ejemplo, obligaron a otras compañías tan importantes como Cementos Mexicanos (Cemex) a permitir que su materia primera fuera vendida a tres veces el precio promedio del país.

Por supuesto, el origen de toda esta situación eran individuos que incursionaron en prácticas ilícitas, como el cobro de derechos de piso y otras formas de extorción.

Ahora asegura que el Estado de derecho ha regresado, que su gobierno incluso ha echado mano del monopolio del uso de la fuerza para que en unos días sea asignada la obra, seguramente, a una o varias empresas constructoras de Oaxaca con el fin de que la concluyan en el tiempo referido.

Si todo esto ocurre, el crecimiento turístico en Oaxaca puede ser acelerado para llegar del 7% de la economía que representa, actualmente, a ese 9% en que se ubica el promedio nacional.

A pesar de todos los rezagos, Murat asegura que 2017 fue el mejor año para el turismo de la entidad desde 2006 y que 20 medios internacionales lo han mencionado entre los mejores sitios para visitar este 2018.

También sostiene que las inversiones turísticas en marcha ascienden a tres mil millones de pesos y que la dupla inversiones en infraestructura-gobernabilidad, está creando las condiciones propicias para que Oaxaca tenga un acelerado crecimiento turístico.

Además de la carretera, también está previsto remodelar el aeropuerto de Puerto Escondido; sin olvidar que hay otros proyectos de gran impacto, como el corredor para generar energía eólica que se desarrolla con Mitsubishi con una inversión de mil 200 millones de dólares.

 

* El Financiero / Carlos Velázquez

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