Campeche, Oaxaca y Tamaulipas, a la zaga económica en dos sexenios

Falta de infraestructura, dependencia petrolera, inseguridad y merma educativa, los principales factores que rezagaron la economía estatal.

Campeche, Tamaulipas y Oaxaca fueron las economías que quedaron rezagadas en los últimos dos sexenios.

De acuerdo con el Indicador Trimestral de la Actividad Económica Estatal (ITAEE), del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), dichos estados se colocaron en el top seis de menor dinamismo con Felipe Calderón Hinojosa y con Enrique Peña Nieto, destacando el caso de Campeche, que en ambas gestiones registró disminuciones.

La actividad económica de esta entidad petrolera cayó, como promedio de las variaciones anuales del 2007 al 2012, 5.6%, la única a nivel nacional con Calderón Hinojosa. Tamaulipas creció 0.7% y Oaxaca, 1.6 por ciento.

El top seis de los menos se completa con Baja California (0.2%), Morelos (0.9%) y Guerrero (1.6 por ciento).

Ya con Peña Nieto, las economías a la zaga fueron Tamaulipas (0.9% – media anual del ITAEE entre el 2013 y el primer trimestre del 2018), Oaxaca (0.8%), Veracruz (0.4%), Chiapas (-0.1%), Tabasco (-2.6%) y Campeche (-5.3 por ciento). Es decir, Campeche, Tamaulipas y Oaxaca repitieron en los últimos lugares.

Al respecto, José Domingo Berzunza Espínola, titular de la Secretaría de Desarrollo Económico del Estado de Campeche (Sedeco), reconoció el impacto negativo: “Esto se debe a la dependencia del sector petrolero, que en los últimos años disminuyó el precio de la mezcla y la producción de crudo, teniendo una dinámica que altera el Producto Interno Bruto del estado”.

Reconoció que hace dos años el estado se encontraba en una situación peor, presentado caídas pronunciadas y como resultado se asfixió cualquier probabilidad de reactivación económica inmediata.

Se debe, dijo, rescatar e impulsar en un plan de corto y largo plazo los sectores pesquero, agrícola y textil, ya que en años anteriores se les había abandonado.

Berzunza Espínola mencionó que en los últimos años Campeche se ha visto beneficiado por inversión pública, como el Programa de Reactivación Económica y Desarrollo Productivo para Campeche y Tabasco; también, añadió, se impulsará al estado con la Zona Económica Especial (ZEE) de Seybaplaya, proyecto que nación con Peña Nieto.

No obstante, afirmó que en los últimos meses Campeche ha tenido un buen dinamismo: “Muchas empresas se encuentran en fase de exploración e inversión. Se ve con optimismo que en Campeche se pueda ver un dinamismo importante. Seguimos con buen ritmo y es una de las grandes apuestas que pueden diversificar la economía”.

Sobre la próxima administración federal, el titular de Sedeco expuso que ve con mucho optimismo los proyectos que trae Andrés Manuel López Obrador.

“Si se llega a hacer la migración de las oficinas de Pemex hacia Campeche será beneficioso, tenemos la disponibilidad, hoy tenemos 14 edificios vacíos que podrían albergar a la gente de la empresa petrolera. También la construcción del Tren Maya ayudaría a sus municipios”, manifestó el secretario, quien adelantó que el gobierno estatal ya está en pláticas con los miembros del futuro gobierno federal para que se incluyan más paradas a la obra.

Kristobal Meléndez Aguilar, analista del Centro de Investigación, Económica y Presupuestaria (CIEP), señaló que en el sexenio de Calderón Hinojosa “Campeche no recibió tantos recursos de la Federación, por parte del Fondo General de Participación, entonces no pudo haber un amortiguador e impulsor económico. Otros estados petroleros recibieron más reactivos como Tabasco, recibieron más cantidad y crecieron, y en este sexenio no tuvieron ese apoyo, y sufrieron la caída”.

Marginación

Luis David Méndez Hernández, especialista de la Universidad La Salle Oaxaca, mencionó que para ostentar un desarrollo económico es necesario el fomento a la infraestructura.

“La zona de la costa, y más aún el difícil acceso, comunicación y conectividad que hay en Oaxaca, es una muestra clara de que no hemos avanzado, se hacen promesas gubernamentales pero no se cumplen”, comentó.

Martín Alberto Rodríguez Brindis, investigador de la Universidad Anáhuac Oaxaca, señaló que por décadas la región ha estado en la marginalidad y es resultado de la falta de educación.

“El problema educativo y el magisterial que se tiene en Oaxaca ha sido muy grande, no es que esté a favor o en contra; la situación que se ha vivido ha generado un rezago, y las compañías no inviertan por la nula educación, recordemos que si hay gente preparada habrá distribución de ingresos”, manifestó.

Méndez Hernández aseguró que si hay un gobierno estatal estable y los problemas sociales bajan, entonces los empresarios apostarían por invertir en Oaxaca: “Mientras no se consolide, difícilmente se van a canalizar las inversiones”.

Ambos académicos coincidieron en que la ZEE de Salina Cruz, de siete en el país, es una buena iniciativa y está ubicada en donde más se necesita.

“El presidente electo, para el crecimiento de Oaxaca, mencionó un corredor entre Veracruz y Salina Cruz, esperemos que se logre concretar”, dijo el especialista de la Universidad La Salle Oaxaca.

Rodríguez Brindis refirió que en los últimos dos años se ha dado un gran impulso al turismo, sector que es un área de oportunidad.

“Oaxaca ha sido un estado que le ha apostado mucho al turismo, situación que no estaba en los anteriores sexenios, el turismo está enlazado con el sector productivo, ya hay una perspectiva hacia allá”, afirmó.

Garantía

Francisco García Fernández, investigador de la Universidad Autónoma de Tamaulipas, aclaró que pertenecer a la frontera norte puede ser una garantía de crecimiento económico; sin embargo, Tamaulipas es la excepción a la regla.

“Tamaulipas es de los estados fronterizos que presenta menor crecimiento, comparado con Chihuahua, Baja California; no obstante, factores como la violencia y la insistencia en el modelo antiguo maquilador, con salarios bajos, son los verdugos de la economía”, precisó.

“La inseguridad fue determinante para que nuestra economía estatal cayera, desde el 2012 y el 2014 hay una desinversión y abandono del campo, la gente se fue a Estados Unidos y a otros estados por miedo (…) el estado no es el mismo desde la guerra contra el narcotráfico con Felipe Calderón y de la crisis económica del 2008-2009, aunque ha mejorado la situación en el último año y medio”, ahondó.

“La seguridad en las empresas debe estar resuelto, si los inversionistas ven que ya no hay enfrentamientos, secuestros y extorsiones, vendrán a invertir”, puntualizó.

García Fernández enfatizó que la propuesta de Andrés Manuel López Obrador de bajar el Impuesto al Valor Agregado a 8% y el Impuesto sobre la Renta a 20%, así como aumentar al doble el salario mínimo, podría incentivar la actividad económica de la entidad.

Los otros

Además de Campeche, Chiapas y Tabasco fueron las otras entidades que presentaron desplomes en su actividad económica durante la administración de Peña Nieto.

El analista del CIEP dijo que a Tabasco le afectó la crisis petrolera (disminución en los precios de la mezcla y en la producción), mientras en el sexenio de Felipe Calderón fue uno de los estados que recibió más participaciones per cápita; “tenía a la mano recursos de la Federación. Tuvo un dinamismo económico la gestión pasada gracias al Fondo General de Participación”.

Sobre Chiapas, indicó que es una entidad federativa rural, en donde no hay actividades industriales y de construcción: “No hay inversión privada ni Inversión Extranjera Directa que impulsen a los indicadores económicos y sociales”.

Meléndez Aguilar aseveró que las ZEE de Dos Bocas y de Puerto Chiapas son un buen incentivo para atraer las empresas y, agregó, a esto se suma el proyecto del Tren Maya, el cual ayudará a que la riqueza en turismo que se da en la ciudad de Cancún se expanda.

EL ECONOMISTA

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